domingo, 4 de diciembre de 2011

Lo imposible, sólo cuesta un poco más.



A veces, nos paramos a pensar ''¿qué haré esta tarde?'', ''¿qué haré mañana?'', ''¿qué haré la semana que viene?... el caso es que siempre nos preguntamos a nosotros mismos que haremos en un futuro próximo o lejano. Entonces es cuando empiezan las dudas y más dudas y te vas guiando a ti mismo mediante tu entorno, mediante los demás y lo que piensan, y, ellos...pues igual. Hasta que un día encuentras la respuesta, lo que te gustaría ser y hacer, tu verdadera vocación, tu sueño y deseo, somos lo que hacemos.

Pero ahora te encuentras con otros problemas, para llegar a ser lo que quieres debes pasar antes por cosas que no quieres porque no te gustan o simplemente porque las encuentras inútiles, pero en realidad son necesarias, ya que sin ellas nunca llegarás a lo que quieres, la vida es un camino de sacrificios para que al final te encuentres con la felicidad.

Después de tanto tiempo, dolor y sufrimiento llegas a lo que quieres ser y bien, ahora dices...''¿es esto lo que yo quería ser?''. La respuesta la debes encontrar tú mismo; si la respuesta es no es que durante ese camino te has dejado guiar por lo demás y te han cambiado el destino, estás en otro paralelo, si la respuesta es sí, es que has seguido tu verdadero camino, que eres una persona fuerte pero a la vez dudosa y curiosa.

Entonces te acuerdas cuando te preguntabas esas preguntas de niño, y te acuerdas de lo mal que lo pasaste y de lo bien que estas ahora, e incluso te ríes de ti mismo,..eso, queridos amigos, es la felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario